lunes, 26 de septiembre de 2011

ALEXANDR SOLZHENITSYN




- Al llegar a pensar todos iguales, una ventisca no sirve a nadie.

- No todo asume un nombre. Algunas cosas van más allá de las palabras.

- Uno nunca debe dirigir a las personas hacia la felicidad, porque la felicidad es también un ídolo del mercado. Uno debe dirigir hacia ellos el afecto mutuo.

- La justicia es conciencia, no una conciencia personal, sino la conciencia de toda la humanidad. Los que reconocen claramente la voz de su propia conciencia por lo general también reconocen la voz de la justicia.

Aleksandr Isáyevich Solzhenitsyn  fue un escritor e historiador ruso, Premio Nobel de Literatura en 1970En 1950 fue trasladado a un campo especial en la ciudad de Ekibastuz, enKazajistán, donde se gestó Un día en la vida de Iván Denísovich. En 1962, Jruschov, empeñado en distanciarse poco a poco del estalinismo, dio su venia para que apareciera en Nóvy Mir, revista de la nomenclatura literaria; el relato denuncia la vida de los condenados en el Gulag y se convirtió en un best seller; la gente hacía cola para adquirirlo y provocó un debate sobre el estalinismo más grande de lo tolerable, de forma que dos años después se impidió que obtuviera el Premio Lenin y luego fue prohibida, aunque se conseguía por samizdat y otras formas clandestinas de edición. El libro cuenta un «buen» día en la vida de un preso en un gulag. En la década de los cincuenta el autor trabajaba de presidiario minero, albañil y forjador, y contrajo un tumor del que fue operado; el cáncer se le reprodujo y esa experiencia sirvió de material para su novela Pabellón del cáncer, que terminó en 1967. Un mes después de haber cumplido los ocho años de condena, Stalin había muerto, aunque las penas de Solzhenitsyn no habían acabado. En 1969 fue expulsado de la Unión de Escritores Soviéticos por denunciar que la censura oficial le había prohibido varios trabajos, pudiendo apenas publicar las novelas El primer círculo (1968), El pabellón del cáncer (1968–1969) y Agosto de 1914 (1971). El galardón del Premio Nobel de Literatura de 1970 acudió en su ayuda; declinó sin embargo, ir a Estocolmo por temor a que las autoridades soviéticas no le permitieran regresar y también, para ultimar su obra más conocida, el monumental Archipiélago Gulag. Viajó a los Estados Unidos en 1975 para establecerse allí tras publicar la novela-documento Lenin en Zurich: capítulos, en una casa cerca de Cavendish (Vermont), con su esposa Natasha y sus tres hijos. Ahí se dedicó a escribir dos ensayos El roble y el ternero, fundamental para entender el mecanismo interno de la vida literaria soviética, y El peligro mortal, en el que analiza los errores de la visión estadounidense sobre Rusia. Volvió a su patria a la caída del bloque soviético, recuperando oficialmente la ciudadanía rusa, en1994. Tuvo allí un recibimiento digno de un héroe, a pesar de lo cual no dejó de ejercer hasta su muerte el pensamiento crítico sobre Rusia.

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