miércoles, 28 de septiembre de 2011

ALEJANDRO CASONA























- Llorar, sí; pero llorar de pie, trabajando; vale más sembrar una cosecha que llorar por lo que se perdió.

- Perdón es una palabra que no es nada, pero que lleva dentro semillas de milagros

- En el verdadero amor no manda nadie; obedecen los dos


Alejandro Rodríguez Álvarez, conocido como Alejandro Casona, o también El Solitario fue un dramaturgo y poeta español que a veces se incluye en la Generación del 27. Autor personal, con una lectura mágica del "teatro poético" surgido del modernismo de Rubén Darío. Su producción dramática guarda cierto paralelismo con la de Federico García Lorca, si bien su poética tiene una orientación más positiva y esperanzada. Exiliado en un principio en México, se estableció luego en Argentina. Fuera de España estrenó el cuerpo central de su obra en el que Casona desarrolló su personal teatro, definido así por Genoveva Dieterich: "...el conflicto entre la realidad y la fantasía, la evasión a un mundo poético mejor, la búsqueda de la felicidad, la fuerza redentora del amor, la realidad del sueño...". Regresó a España en 1962, donde estrenó con éxito lo mejor de su producción y su última obra, un retrato de Francisco de Quevedo, titulada El caballero de las espuelas de oro(1964), en una excelente interpretación de José María Rodero. Murió el 17 de septiembre de 1965 en Madrid.

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