miércoles, 28 de septiembre de 2011

DALAI LAMA
























- Aunque haya religiones diferentes, debido a distintas culturas, lo importante es que todas coincidan en su objetivo principal: ser buena persona y ayudar a los demás.

- Tanto el creyente como el no creyente son seres humanos. Debemos tenernos un gran respeto.

- Si dominamos nuestra mente, vendrá la felicidad.

El enojo, el orgullo y la competencia son nuestros verdaderos enemigos.

La tolerancia y la paciencia son mucho más profundas y efectivas que la mera indiferencia.

No debemos creer demasiado en los elogios. La crítica a veces es muy necesaria.

Tanto el creyente como el no creyente son seres humanos. Debemos tenernos un gran respeto.

Se dice que nuestro enemigo es nuestro mejor maestro. Al estar con un maestro, podemos aprender la importancia de la paciencia, el control y la tolerancia, pero no tenemos oportunidad real de practicarla. La verdadera práctica surge al encontrarnos con un enemigo.

La esencia de la vida espiritual está formada por nuestros sentimientos y nuestras actitudes hacia los demás.


La bondad o la maldad de los actos la determina su fruto.

La muerte nos iguala a todos. Es la misma para un hombre rico que para un animal salvaje.

El medio para hacer cambiar de opinión es el afecto, no la ira.

Si alguna vez no te dan la sonrisa esperada, sé generoso y da la tuya. Porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa, como aquel que no sabe sonreír a los demás.

Ten en cuenta que el gran amor y los grandes logros requieren grandes riesgos.

Honrar a Dios es fundamental, pero también lo es respetar a nuestro prójimo. De hecho la verdadera adoración a Dios es posible cuando uno respeta a su prójimo.

Honrar a Dios es fundamental, pero también lo es respetar a nuestro prójimo. De hecho la verdadera adoración a Dios es posible cuando uno respeta a su prójimo.

Cuando dudo de mi existencia, me pellizco.

Si queremos morir bien, tenemos que aprender a vivir bien.


El Dalái Lama (de la palabra mongola dalai, «océano», y de la tibetana lama, «maestro espiritual» o «gurú») es el título que obtiene el dirigente del Gobierno tibetano en el exilio y el líder espiritual del lamaísmo o budismo tibetano antes de la invasión china. El actual Dalái Lama es Tenzin Gyatso. En marzo de 2011 el Dalái Lama anunció que renunciaba a todos los cargos políticos que tenía en su poder del Gobierno tibetano en el exilio, para quedar sólo como líder espiritual y religioso



El arte de la felicidad es un libro escrito por el Dalai Lama y Howard Cutler, un psiquiatra, que plantea preguntas profundamente al Dalai Lama. Cutler cita del Dalai Lama en profundidad, aportando el contexto y la descripción de algunos detalles de la situación en la que se llevó a cabo las entrevistas, así como añadiendo sus propias reflexiones sobre las cuestiones planteadas. El libro explora la formación de la visión humana que altera la percepción.
Los preceptos básicos que el Dalai Lama expone son:

  • El propósito de la vida es la felicidad.
  • La felicidad está más determinada por el estado mental propio que por las condiciones externas, las circunstancia o los eventos - cuando las necesidades básicas para sobrevivir se han conseguido.
  • La felicidad puede ser alcanzada a través de un sistema sistemático de entrenamiento de nuestros corazones y nuestras mentes, a través de de la remodelación de nuestras actitudes y perspectivas.
  • La clave de la felicidad está en nuestras propias manos.





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