miércoles, 28 de septiembre de 2011

ROBERT LEE FROST
























- La mitad del mundo tiene algo que decir, pero no puede; la otra mitad no tiene nada que decir, pero no calla


- La felicidad recupera en altura lo que le falta en longitud.

Hay que amar lo que es digno de ser amado y odiar lo que es odioso, mas hace falta buen criterio para distinguir entre lo uno y lo otro

- El jurado está compuesto por doce personas elegidas para decidir quien tiene el mejor abogado

De haber escrito mi propio epitafio este hubiese sido: Tuve una riña de enamorados con el mundo.


Robert Lee Frost fue un poeta estadounidense. Fue hijo de una maestra, Isabelle Moodle. La muerte de su esposa en 1938 y el suicidio de su hijo Carol en 1940 causaron un impacto profundísimo en la estabilidad emocional del poeta y estuvo cerca de volverse alcohólico. En 1941 marchó a Cambridge y allí vivió el resto de su vida acompañado por su secretaria Kathleen Morrison, a la que pediría en matrimonio poco tiempo después de la muerte de su esposa, si bien ella rehusó. Su poesía refleja los más profundos impulsos del hombre norteamericano: su sencillez y amor por la naturaleza y lo rural, su individualismo, su ironía y humor revuelto con una gran soledad y tragedia; también el valor norteamericano fundamental de la independencia; sobre esto último se hizo muy popular su poema "El camino no elegido", que todos los estadounidenses han aprendido de memoria y que es para ellos lo mismo que para los españoles "Caminante, son tus huellas..." de Antonio Machado; "Dos caminos se bifurcaban en un bosque amarillo...". Utiliza la métrica tradicional y el escenario de sus más famosos poemas suele ser el paisaje de Nueva Inglaterra.

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