miércoles, 28 de septiembre de 2011

PIETRO ARETINO
























- Donde no hay celos no hay amor

- Si quieres molestar a tus vecinos, di la verdad sobre ellos

- Soy, en efecto, un rey, porque sé gobernarme a mí mismo

Más provecho hace el pan a secas en el propio hogar que el acompañado con abundantes viandas en la mesa ajena


Pietro Aretino  fue un poeta, escritor y dramaturgo italiano.
Conocido principalmente por sus escritos licenciosos (sobre todo por sus Sonetos lujuriosos), también firmó obras moralizantes que le congraciaron con el ambiente cardenalicio que frecuentó. Es uno de los intelectuales más representativos del espíritu renacentista italiano y una de las figuras que mejor muestran la superación de la visión teológica y ética medievales. Sus escritos sobre arte y sobre Tiziano especialmente, propiciaron múltiples encargos e incidieron en el prestigio internacional de este pintor. Sus malas relaciones en el Vaticano le obligan a abandonar la capital en marzo de 1527 para instalarse en Venecia, ciudad con fama en su tiempo de ser muy disoluta. Allí transcurrirá el resto de su vida, escribiendo y publicando la mayor parte de sus obras.
Es célebre una descripción suya: un atardecer en Venecia, donde se describen los tonos cálidos de las últimas luces del sol y los perfiles brumosos. Termina el texto preguntándose: «Para pintar esto, ¿dónde estás, Tiziano?». Los elogios y referencias que Aretino emitió sobre este pintor contribuyeron a su notoriedad entre los reyes y nobles europeos, si bien queda por discernir cuánto hay de sincero y cuánto de codicia en tales palabras, pues Aretino (al igual que Tiziano) tenía fama de astuto y de avaro.
El Aretino muere el 21 de octubre de 1556, presumiblemente por apoplejía (según algún autor, a causa de un ataque de risa).

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