miércoles, 28 de septiembre de 2011

HONORÉ DE BALZAC

























- Quien sabe gobernar a una mujer sabe gobernar un estado.

Es más fácil quedar bien como amante que como marido; porque es más fácil ser oportuno e ingenioso de vez en cuando que todos los días

Puede uno amar sin ser feliz; puede uno ser feliz sin amar; pero amar y ser feliz es algo prodigioso

El matrimonio debe combatir sin tregua un monstruo que todo lo devora: la costumbre

No se es amigo de una mujer cuando se puede ser su amante

Jamás en la vida encontraréis ternura mejor y más desinteresada que la de vuestra madre

Lo que hace indisoluble a las amistades y dobla su encanto, es un sentimiento que le falta al amor, la certeza.

Hay que dejar la vanidad a los que no tienen otra cosa que exhibir.

La igualdad tal vez sea un derecho, pero no hay poder humano que alcance jamás a convertirla en hecho

La ingratitud proviene, tal vez, de la imposibilidad de pagar.

Ceder a un vicio cuesta más que mantener una familia.

Detrás de cada gran fortuna hay un delito.

Los que no tienen hijos ignoran muchos placeres, pero también se evitan muchos dolores.

La resignación es un suicidio cotidiano.

El amor es la poesía de los sentidos.

En la venganza el más débil es siempre más feroz.

El amor crea en la mujer, una mujer nueva; la de la víspera ya no existe al día siguiente

El anciano es un hombre que ya ha comido y observa cómo comen los demás.

La ignorancia es la madre de todos los crímenes.

Es necesario ser casi un genio para ser un buen marido.

La gente termina siempre por condenar a los que acusa.

La gloria es un veneno que hay que tomar en pequeñas dosis.

El pudor es una virtud relativa, según se tengan veinte, treinta o cuarenta y cinco años.


Honoré de Balzac fue un novelista francés representante de la llamada novela realista del siglo XIX. Trabajador infatigable, elaboró una obra monumental, la Comedia humana, ciclo coherente de varias decenas de novelas cuyo objetivo era describir de modo casi exhaustivo a la sociedad francesa de su tiempo para, según su famosa frase, hacerle "la competencia al registro civil". En 1850, tras una serie de problemas económicos, problemas de salud y la prohibición expresa del zar ruso, Balzac contrae matrimonio en Wierzchownia (Ucrania) con la condesa Hanska, con la cual se traslada a vivir a una espléndida residencia a las afueras de París. El viaje de regreso empeora la delicada salud de Balzac, que padecerá graves problemas de salud hasta su muerte cinco meses después. El día de su muerte había sido visitado por su amigo y gran admirador Victor Hugo, quien se encargará de ofrecer el famoso panegírico sobre Honoré. Balzac fue enterrado en el Cementerio de Père-Lachaise de París, y su figura se conmemora mediante una monumental estatua encargada al escultor Auguste Rodin, la cual se sitúa en la intersección de los bulevares de RaspailMontparnasseVíctor Hugo pronunció las siguientes palabras en su funeral: "A partir de ahora los ojos de los hombres se volveràn a mirar los rostros, no de aquellos que han gobernado, sino de aquellos que han pensado". Al funeral acudieron asimismo Frédéric LemaîtreGustave CourbetAlejandro Dumas padre e hijo, y otros muchos.

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