miércoles, 28 de septiembre de 2011

VLADIMIR MAYAKOVSKI


























- El arte no es un espejo para reflejar el mundo, sino un martillo con el que golpearlo

El amor no es aceptar todo, sino todo lo contrario: donde todo se acepta, sospecho que hay una falta de amor.

Vladímir Vladímirovich Mayakovski  fue un poeta y dramaturgo revolucionario ruso y una de las figuras más relevantes de la poesía rusa de comienzos del siglo XX. Fue iniciador del futurismo ruso. De hecho publicó en 1912, junto con David Burliuk y Velimir Jlébnikov, su manifiesto La bofetada al gusto del públicoMayakovski se suicidó de un disparo en el corazón el 14 de abril de 1930 sin que se hayan podido dilucidar, con claridad, las causas de esa determinación; es probable que intervinieran factores emocionales, como algunas críticas severas por su expresivo «individualismo».



En el apogeo de su gloria el poeta ruso Vladimir Maiakovski deja Moscú para ir a América. Un viaje soñado pero interrumpido y aplazado muchas veces debido a las dificultades para obtener el permiso de entrada. El viaje durará tres meses, de julio a octubre de 1925. Maiakovski describe con gran riqueza de detalles sus impresiones: los dieciocho días de navegación, su paso por la Habana, la violencia y las corridas sangrientas de México y finalmente su entrada en Estados Unidos, verdadero objetivo de su viaje, y no solo porque es el primer poeta de la Rusia soviética en visita “oficial” en el imperio del capitalismo, sino también porque el poeta futurista cantó Chicago antes de conocerlo, adora Broadway y considera las estaciones de Nueva York “uno de los grandes panoramas del mundo”. Este libro es el resultado de aquel viaje y sorprende la modernidad del autor y su visión de América, fascinado por el progreso, la velocidad y sus contradicciones.

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