sábado, 1 de marzo de 2014

HEINRICH HIMMLER


- La mejor arma política es el terror. La crueldad impone respeto; los hombres podrán odiarnos pero no queremos su cariño, sólo queremos su miedo.

- Me falta en gran medida esa forma natural de ser superior que le encantaría tener.

- Mi honor es mi lealtad

- En los breves informes mensuales de la Policía de Seguridad, sólo quiero cifras sobre si muchos Judíos han sido enviados fuera y cómo se encuentran actualmente a la izquierda.

- Espero ver el mismo concepto judío completamente destruido.

- Alemanes que deseen utilizar armas de fuego deberían unirse a la SS o a las SA - los ciudadanos no necesitan armas, como pistolas que no sirve al Estado.

- Ich bin Heinrich Himmler (Ultimas palabras. Albergadas en Himmler, the Evil Genius of the Third Reich


Heinrich Luitpold Himmler fue el comandante en jefe (Reichsführer) de las SS y más tarde ministro del Interior y fugazmente comandante de los ejércitos del Vístuladurante el sitio de Berlín. Gestionó la orden de la matanza metódica y sistemática de millones de judíospolacosgitanoshomosexualescomunistastestigos de Jehováenfermos mentales, entre otros, muchos de los cuales fueron usados en experimentos- Para sus cercanos, Himmler era un hombre contradictorio, ambicioso, esquivo y un líder natural, exento de humanidad básica, de espíritu frío y distante. Para su biografos, Himmler es el paradigma de la contradicción. Físicamente era un hombre de aspecto algo enjuto, carente de rasgos viriles, su fisonomía reflejaba antepasados orientales y tenía manos pequeñas y suaves.Era jactancioso entre los pares de su elevada posición, le gustaba que lo retrataran fotográficamente y sobre todo cerca de Hitler, a quien idolatraba y mostraba extrema sumisión. De hecho, Hitler manipuló de tal modo la personalidad sumiso-complaciente de Himmler que lo transformó en un fiel ejecutor de las instrucciones de él emanadas respecto de la «cuestión judía».
Fanático de la rutina, el orden, el puntillismo por los detalles y la pulcritud, con una gran capacidad para la organización y administración, gustaba mucho de la puntualidad y la burocracia. Anotaba en su diario personal todos sus acontecimientos diarios, era muy afín a lo místico y esotérico, creía ser la reencarnación de Heinrich “el Cazador”, fundador de la estirpe real de Sajonia en el siglo. Ocupada Berlín por los rusos, Himmler era el primero en la lista de los nazis prófugos más requeridos, fue intensamente buscado por los aliados para rendir cuentas ante la Justicia. Himmler se trasladó a principios de mayo con una pequeña comitiva de leales, su secretario Rudolf BrandtKarl GebhardtWerner Grothmann y Heinz Macher a Flensburg.Himmler cambió su apariencia afeitándose su característico bigote, se rasuró la cabeza, se puso un parche negro en un ojo e intentó hacerse pasar por un gendarme de la policía militar dirigiéndose a Baviera. Logró atravesar Alemania junto a sus hombres en un vehículo hasta Bremervörde.
Sin embargo, fueron capturados por una unidad británica en Brandeburgo, cerca del puerto de Bremen y Himmler se hizo pasar por Heinrich Hitzinger, un sargento de la Geheime Feldpolizei ejecutado tiempo atrás por derrotismo. Finalmente se sacó el parche del ojo izquierdo y se puso sus características gafas redondas identificándose por su verdadero nombre y solicitó hablar con el General Eisenhower o Montgomery. Sylvester telefoneó al cuartel británico en Luneburgo y se le instruyó que se le revisara de inmediato en previsión a que cometiera de algún modo suicidio; de hecho en el mismo lugar, dos días antes el coronel SS Hans-Adolf Prützmann se había suicidado por envenenamiento con cápsulas de cianuro. Una inspección en búsqueda de cápsulas de veneno dio como resultado el hallazgo de un par de cápsulas metálicas, una conteniendo una ampolla de vidrio con cianuro y la otra vacía. Ante ese hecho, los soldados británicos lo trasladaron apresuradamente a una casa confiscada en Lüneburgo, lo maltrataron física y verbalmente durante el traslado y le ordenaron que se desvistiera para revisarlo. Al inspeccionarlo a cuerpo desnudo, un doctor le hizo abrir la boca, vio algo extraño entre sus molares e introdujo su mano en la boca de Himmler intentando extraer el objeto. Ante este hecho, impactante para Himmler, pues no sentía que fuese la forma adecuada de tratar a un ex ministro y Reichsführer de las SS, mordió la mano del doctor, quebrando una cápsula de cianuro que guardaba entre los dientes. Bill Cariotte, un soldado británico custodio, recuerda: «Se oyó como el vidrio se quebraba entre sus dientes». Se trató inducirle el vómito con agua con cal, haciéndole un lavado gástrico pero todo fue inútil, Himmler había muerto casi en el acto. Los soldados procedieron a fotografiar el cuerpo y realizaron una máscara mortuoria, para dejar constancia de su muerte. Himmler fue envuelto en una red de camuflaje y enterrado en el Brezal de Luneburgo en un lugar no señalado. De haber sobrevivido, Himmler habría sido incluido de los primeros en los juicios de Núremberg como el mayor de los criminales nazis. Su esposa y su hija Gudrum Himmler sobrevivieron a la guerra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario