lunes, 25 de junio de 2012

ERASMO DE ROTTERDAM



- La guerra es deliciosa para aquellos que no la han experimentado 

La verdadera amistad llega cuando el silencio entre dos parece ameno.

El que conoce el arte de vivir consigo mismo ignora el aburrimiento.

El colmo de la estupidez es aprender lo que luego hay que olvidar.

Los zorros usan muchos trucos. Los erizos, sólo uno. Pero es el mejor de todos.

En el estudio no existe la saciedad.

La filosofía es una meditación de la muerte.

La paz más desventajosa es mejor que la guerra más justa.
En el país de los ciegos el tuerto es el rey  

Erasmo de Róterdam, conocido como Desiderius Erasmus Rotterdamus, nacido Geert Geertsen, también llamado Gerrit Gerritszoon (Gerardo, hijo de Gerardo), fue un humanista, filósofo, filólogo y teólogo holandés, autor de importantes obras, escritas en latín.-  Erasmo pasó los últimos años de su vida acosado tanto por católicos como por reformadores. Esos tiempos fueron amargados por duras disputas con hombres a los que Erasmo había querido y respetado en el pasado pero que no le perdonaron el hecho de no haber querido tomar partido e intentaban desprestigiarlo en su ancianidad. Es innegable que las obras de Erasmo produjeron una verdadera revolución intelectual en toda Europa. La consecuencia más importante fue que por primera vez se tradujo el Nuevo Testamento al alemán y al inglés. Por otra parte, la increíblemente difundida popularidad de sus obras, traducidas del latín a las lenguas vernáculas y escritas en un lenguaje simple y directo, puso los más complejos problemas religiosos al alcance de todos los lectores del continente, universalizando y haciendo accesibles numerosas cuestiones que hasta ese momento habían sido exclusivas de una pequeña élite intelectual eclesiástica. Erasmo hizo pensar a los sabios de su tiempo, y también, gracias a su lenguaje sencillo y agradable, a la gente común de aquellos años. Pero en los últimos años de su vida, el mundo se había vuelto muy ingrato. Católicos y evangélicos se enfrentaban unos contra otros, se mataban, torturaban, quemaban, y además, a veces se peleaban entre sí con tanto odio como si se tratara de los peores enemigos y no de compañeros de religión. Erasmo dijo hacia el final de sus días: "Todos tienen estas palabras en la boca: EVANGELIO - PALABRA DIVINA - FE - CRISTO -ESPÍRITU, pero veo a muchos de ellos comportarse como si estuvieran poseídos por el demonioEn sus últimos días sabe que el amor a la humanidad que había llenado su corazón y su palabra, que los ideales humanistas, estaban completamente derrotados.

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