miércoles, 30 de noviembre de 2011

MARCEL PROUST
























- A cierta edad, un poco por amor propio, otro poco por picardía, las cosas que más deseamos son las que fingimos no desear.

- La alegría es saludable para el cuerpo, pero la tristeza desarrolla los poderes del espíritu

- Nuestros deseos se cruzan unos con otros, y en esta confusa existencia es raro que la felicidad coincida con el deseo en que se fundaba

- En una separación, el que siente menos amor es quien siempre dice las palabras más tiernas.

- El deseo nos fuerza a amar lo que nos hará sufrir

Marcel Proust; nombre completo: Valentin Louis Georges Eugène Marcel Proust). Fue un novelista, ensayista y crítico cuya obra maestra, la novela En busca del tiempo perdido (À la recherche du temps perdu), compuesta de siete partes publicadas entre 1913 y 1927, constituye una de las cimas de la literatura del siglo XX, enormemente influyente tanto en el campo de la literatura como en el de la filosofía y la teoría del arte.


Los placeres y los días (Les Plaisirs et les Jours en francés) es un libro del escritor Marcel Proust, que fue publicado por el propio autor en 1896. Consiste en una recopilación de breves narraciones (relatos, pinceladas, poemas, y reflexiones), con cierta influenciadecadentista, que redactó entre sus veinte y veintitrés años. Se trata de su primera publicación. El título es una reformulación de Los trabajos y los días, obra de Hesíodo, con un componente decadentista en la sustitución de trabajos por placeres.

En busca del tiempo perdido o —de acuerdo con otras traducciones— A la búsqueda del tiempo perdido (À la recherche du temps perdu, en francés) es unanovela de Marcel Proust, escrita entre 1908 y 1922 que consta de siete partes publicadas entre 1913 y 1927, de las que las tres últimas son póstumas. Es ampliamente considerada una de las cumbres de la literatura francesa y universal.
Más que del relato de una serie determinada de acontecimientos, la obra se mete en la memoria del narrador: sus recuerdos y los vínculos que crean, de ahí que el título no sea El tiempo perdido (como era El paraíso perdido de Milton), sino En busca del tiempo perdido.

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