domingo, 1 de junio de 2014

FRANCIS PICABIA


- Hay que hacer algo, pero no pensar en hacer algo

MIGUEL ÁNGEL





































- La perfección no es cosa pequeña, pero está hecha de pequeñas cosas.

SANDRO BOTTICELLI

















- Con solo arrojar una esponja empapada en distintos colores contra un muro, esta deja en la pared una mancha, donde se ve un hermoso paisaje

HENRI MATISSE


- Cuando pongo verde, no es yerba; cuando pongo azul, no es el cielo. 


- Una obra de arte debe ser armoniosa en su totalidad: cualquier detalle superfluo se debe sustituir por otro esencial. 



- El trabajo cura todo.


- Sin pasión no hay arte

El que ama, vuela, funciona y se regocija; está libre y nada lo detiene.


- Tenemos que ver toda la vida como si fuéramos niños


- Yo no creo ninguna mujer, sino que hago un cuadro. 

- Soy ciertamente un romántico, pero con un buen medio científico y racionalista. Así, de este conflicto a veces me salgo victorioso, pero agotado. 


- Cézanne, como ves, es una especie de Dios de la pintura


Henri Émile Benoît Matisse fue un pintor francés conocido por su uso del color y por su uso original y fluido del dibujo. Como dibujantegrabadorescultor, pero principalmente como pintor, Matisse es reconocido ampliamente, junto a Pablo Picasso como uno de los grandes artistas del siglo XX. Al inicio de su carrera se le identificó con el fauvismo y para los años 20 ya se había destacado por su maestría en el lenguaje expresivo del color y del dibujo, la cual desplegó en una inmensa producción que se extendió por más de medio siglo, y que consagró su reputación como una de las figuras centrales del arte moderno. Durante su trayectoria supo conjugar en sus obras la influencia de artistas como Van Gogh o Gauguin, con la de las cerámicas persas, el arte africano o las telas moriscas. Hacia 1916 se inició un período en el que se percibe la influencia del movimiento cubista, de creciente importancia, que se traduce en un concepto más geométrico de las formas y una simplificación aún mayor, como en El pintor y su modelo. Hacia 1917 se instaló en Niza, conoció a Renoir, y su estilo se hizo más sutil. Produjo en este período algunas de sus obras más célebres, como Ventana en Niza y la serie de lasOdaliscas, donde queda claramente plasmado el gusto de Matisse por la ornamentación y el uso de arabescos. En los años siguientes viajó por Europa y Tahití, donde concibió la obra en gran formato La danza. Hacia la década de 1940, el colorido de sus telas se tornó más atrevido, como en La blusa rumana y en el Gran interior rojo, antecedentes de los gouaches que realizó a finales de los años cuarenta, en los que cortaba y pegaba papeles coloreados. Es famosa en esta técnica su serie Jazz, de 1943-1946. En 1950 decoró la capilla del Rosario de las dominicas de Vence, en la obra que mejor expone su tendencia simplificadora hacia formas más planas. Realizó así mismo un gran número de dibujos a pluma e ilustraciones para escritores como Mallarmé y Joyce. En cuanto a sus grabados, el número de piezas alcanza las quinientas, entre litografías, aguafuertes y xilografías. También esculpió en bronce y colaboró escribiendo artículos para distintas revistas especializadas. En 1963 se abrió en Niza el Museo Matisse, que reúne una parte de su obra.