viernes, 1 de marzo de 2013

MAX PLANCK


- Para las personas creyentes, Dios esta al principio. Para los científicos está el final de todas sus reflexiones.


ROBERT KOCH


Cuando un médico va detrás del féretro de su paciente, a veces la causa sigue al efecto.

GEORGES CLEMENCEAU


El que piensa públicamente actúa

SANTIAGO RAMÓN Y CAJAL


O se tienen muchas ideas y pocos amigos o muchos amigos y pocas ideas.

Santiago Ramón y Cajal fue un médico español, especializado en histología y anatomía patológica. Obtuvo el premio Nobel de Medicina en 1906 por descubrir los mecanismos que gobiernan la morfología y los procesos conectivos de las células nerviosas, una nueva y revolucionaria teoría que empezó a ser llamada la «doctrina de la neurona», basada en que el tejido cerebral está compuesto por células individuales. Humanista, además de científico, está considerado como cabeza de la llamada Generación de Sabios. En agosto de 1930, el fallecimiento de su mujer supuso para él un importante golpe. A pesar de ello, en sus últimos años continuó trabajando, preparando publicaciones y reediciones, y se consagró a sus alumnos. Varios de ellos (en especial su discípulo predilecto desde 1905, Jorge Francisco Tello, que le había sucedido en su cátedra y en la dirección del Instituto), por expreso deseo del propio Ramón y Cajal, le acompañaron en su muerte, el 17 de octubre de 1934, tras el agravamiento de una dolencia intestinal que debilitó su corazón. Muy poco después se publicaría autobiografía El mundo visto a los ochenta años, que había terminado y corregido poco antes. Sus restos reposan, junto a los de su esposa, en el Cementerio de la Almudena de Madrid.