lunes, 26 de septiembre de 2011

LUCIO ANNEO SÉNECA




















- Nadie escribe en su diario los favores recibidos.

- Escucha aun a los pequeños, porque nada es despreciable en ellos.

- No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas.

- En tres tiempos se divide la vida: en presente, pasado y futuro. De éstos, el presente es brevísimo; el futuro, dudoso; el pasado, cierto.

- Prefiero molestar con la verdad que complacer con adulaciones.

- Hay cosas que para saberlas no basta con haberlas aprendido.

- El mejor indicio de la sabiduría es la concordia entre las palabras y las obras…

- No hay mayor causa de llanto que no poder llorar

- Todo el mundo aspira a la vida dichosa, pero no sabe en qué consiste

- Nada necesita menos esfuerzo que estar triste


Lucio Anneo Séneca (Latín: Lucius Annæus Seneca), llamado Séneca el Joven fue un filósofopolíticoorador y escritor romano conocido por sus obras de carácter moralista. Hijo del orador Marco Anneo Séneca, fue CuestorPretor y Senador del Imperio Romano durante los gobiernos de TiberioCalígulaClaudio y Nerón, además de Ministro, tutor y consejero del emperador NerónSéneca destacó tanto como pensador e intelectual, así como político. Consumado orador, fue tanto una figura predominante de la política romana durante la era imperial como uno de los senadores más admirados, influyentes y respetados, y fue foco de múltiples enemistades y benefactores, a causa de este extraordinario prestigio. De tendencias moralistas, Séneca pasó a la historia como el máximo representante del estoicismo y moralismo romano durante la plena decadencia de la república romana en la cual vivió. Cuando la sociedad romana había perdido los valores de sus antepasados y se trastornó al buscar el placer en lo material y mundano, dando lugar a una sociedad turbulenta, amoral y antiética, que al final la condujo a su propia destrucción.


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