lunes, 26 de septiembre de 2011

LOPE DE VEGA




















La raíz de todas las pasiones es el amor. De él nace la tristeza, el gozo, la alegría y la desesperación

No sé yo que haya en el mundo palabras tan eficaces ni oradores tan elocuentes como las lágrimas.

No hay cosa más fácil que dar consejo ni más difícil que saberlo tomar.

Donde hay amor no hay señor, que todo lo iguala el amor.

Celos son hijos del amor, mas son bastardos, te confieso.

Que si ha de dar un desengaño muerte, mejor es un engaño que da vida.

El amor tiene fácil la entrada y difícil la salida.

El oro es como las mujeres, que todos dicen mal de ellas y todos las desean

Quien no ama la vida, no la merece. ¿Qué viene a ser esta vida, sino un breve camino para la muerte?

Nadie puede apartarse de la verdad sin dañarse a sí mismo.

La muerte es cobarde para los que no la huyen y animosa para los que la temen.



Félix Lope de Vega y Carpio fue uno de los más importantes poetas y dramaturgos del Siglo de Oro español y, por la extensión de su obra, uno de los más prolíficos autores de la literatura universal.
El llamado Fénix de los ingenios y Monstruo de la Naturaleza (por Miguel de Cervantes) renovó las fórmulas del teatro español en un momento en el que el teatro comenzaba a ser un fenómeno cultural de masas. Máximo exponente, junto a Tirso de Molina y Calderón de la Barca, del teatro barroco español, sus obras siguen representándose en la actualidad y constituyen una de las más altas cotas alcanzadas en la literatura y las artes españolas. Fue también uno de los grandes líricos de la lengua castellana y autor de muchas novelas.
Se le atribuyen unos 3000 sonetos, 3 novelas, 4 novelas cortas, 9 epopeyas, 3 poemas didácticos, y varios centenares de comedias (1800 según Juan Pérez de Montalbán). Amigo de Quevedo y de Juan Ruiz de Alarcón, enemistado con Góngora y en larga rivalidad con Cervantes, su vida fue tan extrema como su obra. Fue padre de la también dramaturga sorMarcela de San Félix. Lope de Vega murió el 27 de agosto de 1635. Doscientos autores le escribieron elogios que fueron publicados en Madrid y Venecia. Durante su vida, sus obras obtuvieron una mítica reputación. "Es de Lope" fue una frase utilizada frecuentemente para indicar que algo era excelente, lo que no siempre ayudó a atribuir sus comedias correctamente. Al respecto cuenta su discípulo Juan Pérez de Montalbán en su Fama póstuma a la vida y muerte del doctor frey Lope de Vega Carpio (Madrid, 1636), impreso compuesto para enaltecer la memoria del Fénix, que un hombre vio pasar un entierro magnífico diciendo que "era de Lope", a lo cual apostilló Montalbán que "acertó dos veces". Cervantes, a pesar de su antipatía por Lope, lo llamó "el monstruo de la naturaleza" por su fecundidad literaria.

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