miércoles, 28 de septiembre de 2011

CÉSAR VALLEJO




- ¡La tumba es todavía un sexo de mujer que atrae al hombre!


- Yo nací un día que Dios estuvo enfermo

- Saber más es ser más libre

- No es grato morir señor si en la vida nada se deja y en la muerte nada es posible, sino lo que se pudo dejar en la vida.

- Soledad te pedía y soledad me diste, y es ésta la alegría de mi existencia triste

- ¿Quién no habla de un asunto muy importante muriendo de costumbre y llorando de oído?

- Aquella noche de setiembre, fuiste tan buena para mí... ¡Hasta dolerme!

- Hay soledad en el hogar sin bulla, sin noticias, sin verde, sin niñez


César Abraham Vallejo Mendozapoeta y escritor peruano considerado entre los más grandes innovadores de la poesía del siglo XX. Fue, en opinión del crítico Thomas Merton, "el más grande poeta universal después de Dante". El 24 de marzo es internado por una enfermedad desconocida (después se supo que fue la reactivación de un antiguo paludismo que sufrió de niño) y entra en crisis el 7 y el 8 de abril. Fallece el 15 de abril de 1938, un viernes santo con llovizna en París, pero no un jueves, como se cree que vaticinó en su poema "Piedra negra sobre una piedra blanca". Se le realiza un embalsamamiento. Su elogio fúnebre estuvo a cargo del escritor francés Louis Aragon. El 19 de abril sus restos son trasladados a la Mansión de la Cultura y más tarde al cementerio de Montrouge. El 3 de abril de 1970, su viuda, Georgette, cumple uno de los sueños más caros del poeta y traslada los restos al cementerio de Montparnasse, escribiendo en su epitafio: He nevado tanto para que duermas.

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